
"...innovar para vivir, innovar para reinar.."
Innovar hoy en día es algo implícito, obligatorio y a veces hasta predecible para un sector o una marca. Nadie pone en dudas el concepto de proponer algo de nuevo, de diferente o simplemente aparentemente distinto al anterior. Esto, desde una óptica general y una visión no técnica del tema. Pero si nos acercamos al universo innovación siguiendo un eje marketing que une de un lado la marca y del otro su cliente, notaremos aun una cierta sequía de ideas únicas y maneras nuevas de hacer. La innovación sigue, en la mayoría de los casos, atrapada en el concepto de mejora de producto o servicio, y como maquillaje postizo hasta su próximo relevo.
Las marcas cambian poco hacia a fuera porqué no quieren cambiar mas hacia adentro. El impacto de las innovaciones superficiales en las estructuras productivas, en las formas de trabajar y de relacionarse con nuestros clientes es mínimo, económicamente rentable a corto plazo pero dudosamente lo será a medio y largo. Esto pasa principalmente por la acción de una serie de “factores frenadores” cuales : la falta de atrevimiento personal y de recursos, una relación con sus propios consumidores clientes no profunda y mirante al futuro y una falta de un sistema interno generador del “nuevo”.
De todos estos factores el mas peligroso para una innovación eficaz y rentable es claramente el relativo a la falta de una visón atrevida y a riesgos calculados. Las marcas hoy en día, gracias a la casi perfección y predicción de estrategias de marketing repetitivas y seguras, cuales por ejemplo los descuentos de precio, las extensiones de gama, la presión de grp’s como casi único instrumento de competición, se olvidan que la verdadera necesidad competitiva es la de “crear el nuevo” no para la marca en sí pero para sus consumidores y clientes.
Este atrevimiento nos falta hoy, atrapados como somos en repeticiones aburridas de acciones siempre menos eficaces porqué copia de otras anteriores o de algo claramente “dejá vu”. Lo que se propone desde aquí es de superar esta barrera conceptual, de saltar el muro de las copias, y de construir verdaderamente un futuro distinto.
La vía posible y rentable es el concepto de “360º marketing innovation”, una visión global de todo lo relacionado con la innovación. El punto de partida es el concepto de innovación posible en todas las direcciones que una marca tiene: desde el packaging, el servicio al consumidor, la comunicación, hasta la manera de llegar a sus clientes etc... . Todo podría ser interesante como plataforma diferencial y de innovación para el futuro, todo pequeño detalle innovador nos ayuda a construir y mejorar la imagen de la marca, a diferenciarnos respecto a los demás. Y para ahorrar probablemente algún que más grp’s de presión publicitaria no rentable porqué copia o repetición de conceptos no eficaces. “360º innovation” significa también innovar hacia a dentro la empresa, cambiando y plasmando las estructuras y las maneras de hacer en función de todo lo que se propone a nuestros clientes.
La empresa innovadora es una empresa “flexible y plástica” , una empresa “Lego”, fácilmente moldeable cuando desde afuera se nos pide de cambiar algo y de pensar el nuevo. La empresa que se anticipa a si misma y al trend del sector, la empresa que propone su manera de vivir la marca en consonancia con sus clientes , esta empresa será la ganadora a largo plazo en un sistema abierto y comparativo como el nuestro.
Y par el final dejo lo mas preciado, lo mas codiciado: nuestros consumidores y clientes. Para ellos y con ellos debemos avanzar innovando, con sus inquietudes, sus voluntades y sus dudas. Pero para saber de todo eso se necesita llegar mas cerca de ellos, mas cerca de sus vidas y de sus verdaderos deseos. Con sistemas de marketing relacional siempre más eficaces, como puentes informativos entre las dos orillas de un mismo río.
Llegar a nuestros consumidores significa también “llegarles dentro”, penetrar en sus vidas con algo duradero que se llama relación a largo plazo, relación de confianza y de visión de futuro entre la marca y sus “corresponsales" en la vida real.
Sea como sea necesitamos llegar a ellos, vivir con ellos y no cansarnos nunca de preguntar. El futuro es de todas las marcas con personalidad, únicas porqué suma de pequeños detalles innovadores, cerca de nuestras vidas y cerca de nuestros deseos.
